En la Búsqueda del Equilibrio (Parte I)

MisHistorias

(Siguiendo los pasos en Bali de Elizabeth Gilbert, la autora del libro ‘Comer, Rezar, Amar’).

Me encantan los nuevos comienzos de año. Hacemos una parada en nuestras vidas tan ocupadas para pasarlo con la familia, para estar con las personas que queremos, para compartir comida, unos tragos y felicidad. Es el momento de hacer promesas, a nosotros y a los demás. Es el tiempo perfecto para comprometernos con nuestros proyectos y nuestra visión a futuro. Es en este momento del año que hacemos planes para que nuestros sueños se hagan realidad.

Pero mas allá de eso, este es un momento de introspección. Es en este momento cuando revisamos todo lo que hicimos en el pasado, nuestros logros y nuestros errores. Ponemos nuestra alma en el espejo y enfrentamos nuestros miedos y nuestras dudas. Es el momento perfecto para buscar el equilibrio entre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro ser interior. Este es el momento de hacer una parada en el camino y quedarse en silencio, porque solo en silencio podremos encontrar lo que estamos buscando.

Mi búsqueda espiritual comenzó varios años atrás, pero esta búsqueda, si tengo que confesarlo, ha estado basada en libros. Se podría pensar que hay mejores maneras de buscar el yo interior, pero los libros son mi zona de confort, mis amigos, aquellos en los que puedo confiar mi vida porque me explican la teoría, me enseñan la práctica y me dan opciones para elegir.

Hace 5 años me encontraba en una librería en Bogotá cuando encontré el libro ‘Comer, Rezar, Amar’. Eso fue en el año 2010 y nunca pensé que este libro permanecería en mi corazón por años. Lo que me gustó es que no es un libro que dice qué debes hacer, cómo debes actuar o qué debes pensar, si no que es la historia de una chica normal intentando deshacerse de su equipaje emocional para encontrarse a sí misma. En mi opinión, una de las cosas más difíciles de lograr en la vida. Este libro fue la confirmación de mis propios miedos y también de mis propios deseos. Poco sabía en ese momento, pero este libro me llevaría a Bali siguiendo los pasos de Elizabeth Gilbert en búsqueda del equilibrio…

Australia no está lejos de Bali, solo queda a 6 horas de avión. Quien viva o haya vivido en éste país estará de acuerdo en que Bali es un lugar cercano, y es por esto que decidimos ir allá. En el momento en que tomamos nuestra decisión tomé mi libro y pensé en Ketut Lyer, el curandero tradicional de Ubud que ayudó a Elizabeth Gilbert a encontrar el perfecto equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Tenía que encontrarlo!

Tomamos un avión de Sydney a Bali en medio de la noche. Llegamos a Kuta, un pueblo que me pareció caótico pero interesante y llamativo al mismo tiempo. Pero Kuta no me interesaba. Tenía que ir a Ubud, así que nos dirigimos hacia allá.  Llamamos un taxi y un hombre muy gentil apareció. Su nombre era Ketut, el primer hijo de su familia, casado con una mujer de nombre Ketut y que tenia un hijo pequeño llamado Ketut. Elizabeth Gilbert describe en su libro las tres preguntas que todo balinés hace a los demás y tenía razón. Las tres preguntas de Ketut fueron: De dónde vienen? A dónde van? Y, son casados? Con el libro en mis manos le expliqué a mi esposo que su intención era solamente la de ubicarnos en el  mundo, de saber que estamos seguros porque tenemos una familia, pues esto es lo más importante para un balinés. Si alguno de ellos pierde la familia, perdería el balance entre su vida espiritual, familiar y material y la idea de que esto suceda es para ellos insoportable. Después de dos horas de una amena charla con nuestro taxista, llegamos a esta hermosa, mágica y pacífica tierra. ‘El pueblo más espiritual del mundo’

Tan pronto como llegamos a Ubud confirmé que era todo lo que Elizabeth Gilbert decía y más. Es un pueblo rodeado de arrozales por todas partes, templos budistas, ríos y volcanes. Su gente es muy gentil. Las mujeres caminan por las calles con sus vestidos coloridos y en su pelo siempre una Plumeria, la flor blanca y amarilla típica de Bali.

Tuvimos bastante suerte pues encontramos una pequeña casita en un hotel justo en medio de los arrozales. Afuera de la habitación había un gran jardín  con flores de todos los colores y una linda piscina. Los empleados del hotel me hicieron sentir como en casa, siempre sonriendo y siendo felices. Elizabeth Gilbert tenia razón cuando dijo que ‘podrías quedarte dormido por siempre en estas tierras narcóticas’.

No quería dejar el hotel pero yo estaba concentrada en encontrar a Ketut Lyer.  Después de disfrutar de la piscina por unas horas, tomamos un taxi hacia el centro de Ubud, con la idea de encontrar allí a alguien que pudiera ayudarnos a encontrarlo.  Al final no fue nada difícil, el conductor del taxi que tomamos sabía exactamente donde vivía. Después de la publicación de ‘Comer, Rezar, Amar’ Ketut se volvió muy famoso. Cuando le dije al conductor del taxi que quería conocer a Ketut, comenzó a reír. Me dijo que el curandero se burlaba de los turistas, pues a todos les decía lo mismo, pero él podría llevarme donde otros ‘hombres sabios’ que realmente podrían adivinar mi futuro. Le dije que no. Quería conocerlo de todas formas!

Continuará…

Luz

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s