Un Caballero en Moscú- De Amor Towles

Reseñas Literarias

Rating: 5 out of 5.

Este libro cayó en mis manos después de que Bill Gates lo recomendara como una de sus lecturas favoritas de verano. Al principio creí que era una aventura de espías (uno de mis géneros favoritos) y fue por esto que corrí a comprarlo.

Hay una especie de shock al darse cuenta de que incluso antes de abrir un libro los prejuicios ya están rondando. Un Caballero en Moscú no es un libro sobre espías. Sí, se pueden sentir respirando en el cuello del protagonista en varios momentos de la historia, pero no es un libro típico de éste género. Como yo esperaba un libro de espías, el libro me pareció al principio lento, calmo. Agradezco el haber decidido seguir hasta el final, de otro modo me hubiera perdido de una joya literaria.

Todo comienza en la Rusia de 1920. El conde Alexander Rostov, un aristócrata, con una educación Europea perfecta, con las mejores maneras y miembro de la alta sociedad, es condenado a prisión domiciliaria indefinida, al haber sido encontrado culpable de haber escrito el popular y antirrevolucionario poema ‘Donde es ahora’. Pero esta prisión no es en cualquier casa, si no en el Hotel Metropole, donde el Conde Rostov ha estado viviendo en una suite durante cuatro años. La suite, así como la mayoría de sus pertenencias, se le han escapado de sus manos (el Conde fue muy inteligente al haber escondido parte de sus dominios). Ha sido trasladado al piso seis. Lo único que pudo llevar con él para acompañarlo en los siguientes años fueron un escritorio muy pesado (tenía incrustado un pequeño tesoro en sus patas), dos lámparas de elefantes, el retrato de su hermana Helena y otras pequeñas cosas, incluidos los libros de su padre, un portafolio y su ropa.

El escenario de la novela: Todos los eventos de este libro suceden en el mismo lugar. El Hotel Metropole. Esto es lo primero que resalto, pues solo un gran escritor puede sostener una brillante historia acerca de alguien tan complejo en un solo lugar y a su vez mantener interesado al lector de principio a fin. Lo segundo, el tiempo en el que se desarrolla la historia. Esto, opuesto al lugar físico donde pasan los eventos, se mueve rápido, de manera constante. La historia comienza en los anos 1920, para luego encontrar los 30s, los 40s, los 50s y los 60s. Lo increíble es que Towles condensa la vida completa del Conde Rostov durante estos años, sin ni siquiera olvidar de que el tiempo también estaba pasando para los otros personajes y lo más importante, de que Rusia atravesaba muchos cambios políticos en estas décadas. Después de haber superado el prejuicio de pensar que todo en Rusia tiene que ver con espías, aprendí muchísimo sobre historia, cultura, sociedad y política interna.

Y como no enamorarse del Conde Alexander Rostov. Un verdadero caballero, un hombre sabio. El Conde no trabajaba, pues como el mismo lo dijo ‘no es de la tarea de un caballero tener ocupaciones’, pero esto no significa que el Conde era perezoso (incluso después de varios años, el Conde se convirtió en el Mesero Jefe del Boyarsky, el restaurante más elegante de todo el hotel, en el que él mismo cenó durante todos los años que vivió allí). Pero la mayor capacidad del Conde Rostov era el establecer conexiones humanas. Alexander era amigo de todos los empleados del hotel, los huéspedes e incluso de los representantes del Partido Revolucionario que lo pusieron en prisión. Sus encantadoras expresiones al hablar me recuerdan a aquellos caballeros que se ven pasando por la calle, usando siempre elegantes sombreros con sus trajes perfectamente combinados. Son de aquellos que siempre saludan con una inclinación, quitándose el sombrero. Su forma de hablar parecerá de otros tiempos y extremadamente formal. Así es el Conde Rostov. El Conde tiene un conocimiento de vinos y comida como nadie que he conocido, y sí que le gusta beber, a veces muchos tragos. El Conde disfruta mucho sus aventuras gastronómicas y cuando habla de ellas provoca estar en esa mesa, compartiendo una excelente cena con una persona a todas luces muy interesante.

Todos los personajes de este libro son bien construidos. Pero mis favoritos son los de las mujeres. Nina, la niña de nueve años más inteligente, una huésped del hotel, que se convirtió en su mejor amiga y su compañera de aventuras. Sofía, la hija de Nina, que cambió la vida del Conde para siempre. Marina, la modista, que le escuchaba sus locuras y estuvo junto a él en los eventos más importantes de su vida. Anna, su novia de largos años, una actriz, malcriada al principio, inteligente, famosa e intuitiva al final y quien jugó un papel muy importante al salvar al Conde y a Sofía de las fuerzas malignas que estaban a punto de hundirlos.

No sabía de Amor Towles antes de leer su libro ‘Un Caballero en Moscú’. Un escritor americano con una maestría en inglés de la Universidad de Stanford. Trabajó toda su vida para luego convertirse en escritor. Le doy al señor Towles cien puntos por su dicción, su vocabulario, su conocimiento político de la Rusia del Siglo XX y por la forma en la que inventó estos personajes perfectos de principio a fin.

Una historia absolutamente maravillosa, 100% recomendada!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s